Agosto de 1988 DECLARACIÓN DE EDIMBURGO
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XXXIII REUNION DEL CONSEJO DIRECTIVO DE LA
ORGANIZACION PANAMERICANA DE LA SALUD
XL REUNION DEL COMITE REGIONAL DE LA
ORGANIZACION MUNDIAL DE LA SALUD
RESOLUCION XII
INFORME SOBRE LA CONFERENCIA MUNDIAL DE EDUCACION
MÉDICA
LA XXXIII REUNION DEL CONSEJO
DIRECTIVO,
Habiendo
tomado nota del Documento CD33/29 sobre la Conferencia Mundial de Educación
Médica y de la ``Declaración de Edimburgo'' sobre la reforma de la educación
médica, y
Teniendo
en cuenta el plan de acción propuesto para poner en práctica las respectivas
recomendaciones a nivel institucional y nacional,
RESUELVE:
1. Agradecer a la Federación Panamericana de
Asociaciones de Facultades de Medicina y, por medio de ella, a la Federación
Mundial para la Educación Médica, el informe presentado, poniendo de relieve la
reo-rientación de la educación médica hacia la meta de salud para todos en el
año 2000.
2. Instar a los Países Miembros a que presten especial
atención y apoyo a las recomendaciones y los conceptos contenidos en la
``Declaración de Edimburgo''.
(Aprobada en la décima sesión plenaria, celebrada el 30 de septiembre
de 1988) 2
Conferencia Mundial sobre Educación Médica de la
Federación Mundial para Educación Médica
patrocinada por
Organización Mundial de la Salud
Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia
Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo
Ciudad de Edimburgo
Agencia Escocesa para el Desarrollo
Agosto de 1988
DECLARACIÓN DE EDIMBURGO
El
objetivo de la educación médica es producir médicos que fomenten la salud de
todas las personas, y ese objetivo no se esta cumpliendo en muchos lugares a
pesar del enorme progreso que se ha realizado durante este siglo en las
ciencias biomédicas. El paciente debe poder esperar contar con un medico
capacitado que sepa escuchar, sea observador cuidadoso, comunicador sensible y
clínico eficiente; pero ya no es suficiente sólo tratar a algunos de los
enfermos. Miles de personas sufren y mueren cada da de enfermedades que son
prevenibles, curables o autoinfligidas y millones no tienen acceso rápido a
ningún tipo de atención de la salud.
Estos
defectos se han identificado hace mucho tiempo, pero los esfuerzos previos para
introducir una mayor conciencia social en las facultades de medicina no han
tenido particular éxito. Dichos hechos han producido una creciente inquietud en
la educación médica acerca de la equidad en la atención de la salud, la
prestación humanitaria de los servicios de salud y el costo para la sociedad.
Esta
inquietud ha cobrado impulso a partir de debates nacionales y regionales en los
que han participado grandes cantidades de individuos de varios niveles de educación
médica y servicios de salud en la mayoría de los pases del mundo, y ha sido el
marcado foco de los informes que se prepararon posteriormente en las seis
regiones del mundo y que abordan las cuestiones básicas. También refleja las
convicciones de un número creciente de médicos dedicados a la docencia y a la
atención clínica, otros profesionales de la salud, estudiantes de medicina y el
público en general.
Las
investigaciones científicas continúan produciendo fructíferas recompensas; pero
el hombre necesita más que solo la ciencia y son las necesidades de 3
salud de la raza humana en general, y de toda la
persona, lo que los educadores médicos deben afirmar.
Muchas
mejoras se pueden lograr por medio de medidas tomadas en la escuela de medicina
misma, a saber:
1- Ampliar la gama de entornos en los cuales se
realizan los programas educativos para incluir todos los recursos de salud de
la comunidad, no sólo los hospitales.
2- Asegurar que el contenido de los programas de
estudio refleje las prioridades nacionales de salud y la disponibilidad de los
recursos accesibles.
3- Asegurar la continuidad del aprendizaje de toda la
vida, por medio del desplazamiento del énfasis de los métodos pasivos que son
tan generalizados ahora, hacia un aprendizaje más activo, inclusive el estudio
autodirigido e independiente as como los métodos de enseñanza particular.
4- Establecer sistemas de programas de estudio y de
examen para asegurar el logro de la competencia profesional y los valores
sociales, no la mera retención y rememoración de información.
5- Capacitar a los docentes para formar educadores, no
solamente expertos en contenido, y recompensar la excelencia educativa tan
plenamente como la excelencia en investigaciones biomédicas o en práctica
clínica.
6- Complementar la instrucción sobre el manejo de
pacientes con un mayor énfasis en el fomento de la salud y la prevención de las
enfermedades.
7- Tratar de lograr la integración de la educación en
ciencia y la educación en práctica, empleando también la solución de problemas
en entornos clínicos y comunitarios como base del aprendizaje.
8- Para la selección de los estudiantes de medicina,
emplear métodos que vayan más allá de la capacidad intelectual y el logro
académico, para que incluya la evaluación de cualidades personales.
Otras
mejoras requieren una participación mayor para poder lograr lo siguiente:
9- Incentivar y facilitar la cooperación entre los
Ministerios de Salud, los Ministerios de Educación, los servicios de salud de
la comunidad y otros organismos pertinentes para el desarrollo conjunto de
políticas y la planificación, ejecución y revisión de programas.
10- Asegurar políticas de admisión que armonicen las
cantidades de estudiantes capacitados con las necesidades nacionales de
médicos.
11- Aumentar las oportunidades de aprendizaje,
investigaciones y servicios conjuntos con otras profesiones del campo de la
salud y relacionadas al mismo, como parte de la capacitación para el trabajo en
equipo.
12- Clarificar responsabilidades ya signar recursos
para la educación medica permanente. 4
La reforma de la educación médica requiere más que
acuerdo; requiere un compromiso generalizado a la acción, al liderazgo vigoroso
y la voluntad política. En algunos entornos se requiere apoyo financiero
inevitablemente pero mucho se puede lograr mediante una Redefinición de
prioridades y una resignación de los recursos con que ahora se cuenta.
Mediante
esta Declaración nos comprometemos, y exhortamos a otros a que se nos unan, a
un programa sostenido y organizado para modificar el carácter de la educación
medica para que satisfaga verdaderamente las necesidades definidas de la
sociedad en la cual está situada. También nos comprometemos a crear el marco
organizativo necesario para que estas palabras solemnes se traduzcan en acción
efectiva. El escenario está armado; ha llegado el momento de la acción.
12 de agosto
de 1988
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